La Adopción de las Políticas Macroeconómicas en Latino América

Armando Vicente Tauro Adopcion de Politicas macroeconicas en Latinoamerica

Gracias a la adopción de las políticas macroeconómicas en América Latina hoy gozan de buena salud económica estas deben cuidar por la región contra la crisis financiera internacional, que hace tambalear a Europa y que, tarde o temprano afectará al subcontinente.

Es probable que este sea el primer año en que la situación en América Latina es analizada como un ejemplo a seguir y no cómo un cúmulo de problemas por resolver, los que ahora aparecen concentrados en las economías de la Unión Europea, atrapadas en una crisis de deuda soberana. Políticos, empresarios y académicos de América Latina elogian en sus análisis la estabilidad macroeconómica en la gran mayoría de países de la región, también advierten de que aún no se han tendido las bases para un crecimiento sostenible en el futuro. También sostienen que el problema estructural de la baja productividad en América Latina, cuya solución pasa por atender el problema de la informalidad, que es más alta que en otras partes del mundo. Estos no son momentos para el auto complacencia, estamos ante una crisis mayor que sin duda nos tocará, con la diferencia de que ahora tenemos más herramientas de política monetaria y fiscal que en otros momentos.

Un gran cambio se observa en América Latina tiene que ver con haber pasado de la obsesión por las exportaciones a preocuparnos más por los mercados nacionales.

Los mercados internos se han convertido en actores claves, a su vez los precios de las materias primas han sido históricamente un termómetro fundamental del crecimiento y que esta situación se repite ahora por los altos precios que estos productos tienen en los mercados internacionales. Sería un grave error pensar que este único factor permitirá sostener el crecimiento en el futuro. Consideró que una de las lecciones más importantes aprendidas por los países latinoamericanos se refiere a “reforzamiento de los sistemas financieros nacionales, lo que ahora permite que podamos soportar la crisis europea. Sobre las inversiones en la extracción de recursos naturales, una cuestión que ha originado protestas y levantamientos populares en la historia reciente de varios países latinoamericanos, la clave del éxito es aprovechar el ‘boom’ de las materias primas en un contexto de democracia. Por democracia no debe entenderse sólo Estado de derecho, sino libertad de expresión, de participación política y rendición de cuentas, así como reglas claras para la utilización de los recursos generados por la extracción. Y los ingresos obtenidos deben dirigirse a objetivos nacionales más que a gastos locales. Debemos enfatizar y defender el modelo económico que integra la participación del Estado en las actividades de las empresas, particularmente de aquellas vinculadas con la explotación de recursos naturales. Tenemos que estar alerta sobre los riesgos de la participación del Estado en ese tipo de negocios, los que van desde la carencia de mecanismos que garanticen la transparencia de las decisiones hasta la corrupción como tal. El capitalismo de Estado puede ser peligroso para democracias estables en América Latina. Los conflictos de interés, en cuestiones de reglas, gestión y regulación, pueden surgir rápidamente.

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